LOS BRUJOS es una banda emblemática y, para la historia de nuestra música y nuestro Rock, pionera en muchos aspectos de su carrera y de su impronta. 

Nacida allá por los 90’s, tuvo gran repercusión a medida que la década corría y, luego de un impasse, volvieron a los escenarios. En medio de este regreso, y andando a paso firme, lograron reponerse de pérdidas con entereza, y hoy están con todas las energías puestas en su nuevo disco llamado “BRUJOTECNIA”, material que los tiene girando y preparando nuevos shows para presentarlo.

Así pues, en una calurosa tarde de este Febrero, charlaron con nuestro amigo Nehuen Gusmerotti, compañero de Resistiendo con Ideas, con quién decidimos compartir esta entrevista para ambos portales y para todo nuestro público. Un disfrute sin lugar a dudas.


N: ¿Por qué eligen volver a reunirse como Los Brujos? ¿Cómo vivieron ese encuentro?

L.B: No fue una elección, fue parte de algo que se terminó dando. Sobre todo porque nunca sentimos que Los Brujos se hayan separado, sino que fue un proceso de inactividad.
Se agotó la energía y estuvimos en Stand By, y decidimos hacer cosas diferentes, pero lo hicimos relacionándonos. Siempre mantuvimos el contacto, nos seguimos viendo.
No fue algo como “decidir volver”, en variadas reuniones nos copamos con cosas viejas, con grabaciones que teníamos, que habían quedado en el tiempo. Nos gustaban y pensábamos que era un desperdicio no editarlas, ahí comenzamos a pensar en editar el disco. Eso estaba todo grabado ya, desde fines de 1998. Luego de eso nos empezó a gustar la idea de volver a renovar el grupo, volvimos a componer, una cosa llevo a la otra, fue algo natural. Sabíamos que el lugar de Los Brujos estaba intacto para volver a tomarlo.

 

N: ¿Qué cambio en la forma de trabajar entre los años 90’ y el presente?

L.B: No veo tantas diferencias, como seguimos tocando nosotros, crecimos con estos cambios, siempre estuvimos dentro de la cultura del rock. Quizás lo más distinto son los espacios donde se forman cosas nuevas. No veo tantos como antes, libres, esos lugares donde había un caldo para que se generen cosas como Cemento, donde nosotros hemos ido a ver grupos y tocamos.
Ese caos se extraña, ese caos que vivía en nosotros. Hoy en día esa energía vive en nosotros, pero la hemos direccionado, estamos más ordenados, como en otro nivel. Pong! Es una continuación de Guerra de Nervios, siempre el último disco presenta el camino de la continuidad. Si hay cambios, entre esos proceso y ahora.
Los Brujos igual son otra cosa, tienen otra energía. Más allá de que hayamos tocado juntos en diferentes grupos, pero el nombre de Los Brujos proponía otra cosa. Queríamos recuperar esa energía, esas canciones, ponernos nuevamente en esa sintonía.
Y los trajes, nos clavamos los trajes y algo se nos dispara. Para nosotros es natural, no es forzado.

 

N: ¿Cómo comenzaron a usar los trajes y las vestimentas de sus vivos?

L.B: Siempre nos interesó a nosotros, individualmente, antes de Los Brujos. Siempre nos gustaron bandas así, donde vos puedas identificar el sonido y la imagen, no solo identificarlo, sino desarrollarlo. Crecimos en los 80’ con bandas como Wave.
Había varios elementos, éramos adolescentes y los shows nos pedían esa sorpresa. Hicimos algo como lo que nos gustaba. Era un grupo para darle rienda suelta a todo eso, incluso siendo parte de otros grupos “más serios”. En Los Brujos encontramos el lugar para jugar y al final esos grupos en serio quedaron en el camino y Los Brujos crecieron. Era una locura direccionada, un “caos organizado” como Melero nos describía en esa época. En un show de Los Brujos podía pasar cualquier cosa, era una experiencia. Nosotros estábamos del mate, usábamos bermudas de cavernícolas, usábamos de todo.
Tomábamos cosas de los lugares donde íbamos, permitíamos que los elementos de un lugar nos propongan cosas. En Cemento había de todo, y para nosotros era ideal porque nos permitía hacer lo que quisiéramos, Omar nos dejaba hacer lo que quisiéramos, hacíamos cualquier cosa ahí. En esa época los espacios daban más libertades para desarrollarse, era más libre el underground para desarrollarse. Hoy está más restringido todo, más organizado, no creo que sea mejor o peor, no es valorativo, pero en torno a eso se generaba una corriente humana que ya no existe. Esa energía que había ahí hoy está en la web, en otros lugares.

 

 

N: Ustedes fueron pioneros en el uso de Internet al tener la primera página web de una banda ¿Qué les llamo la atención para hacer algo así en esa época?

L.B: No entendíamos del todo bien cómo iba a ser, habría que buscarlo pero estoy casi seguro que esa página de Los Brujos es anterior a la de varias instituciones. Recuerdo que conectarla y subir algo a la página era una locura. Yo no tenía bien claro para que fuera a ser o para que se iba a usar. Fue mucho antes de que se formalice el uso de Internet.

 

N: ¿Cómo fue trabajar con Melero?

L.B: Él fue como un catalizador de la energía, sobre todo en el primer disco. En el segundo él también estaba, pero su incidencia fuerte en grupo fue en el primer disco. Nos mostró cosas que nosotros no veíamos. Luego del primer disco creo que el grupo tomo otro camino, pero él fue el eje. Éramos fans de Melero, llegar a trabajar con él era muy loco. Necesitábamos alguien que corra riesgos, y él era el productor ideal para ese rol. Nos ordenaba bastante, nos corregía. Nosotros teníamos libertades y él nos daba más libertad, nos proponía cosas que eran acertadas. La experiencia a la hora de entrar a un estudio, de trabajar, en todo eso fue fundamental.

 

N: ¿Cómo nace la propuesta de Brujotecnia?

L.B: Esa inquietud y avidez de Los Brujos hace que las cosas les lleguen. Brujotecnia termina siendo desarrollado sobre algo que ya habíamos empezado a utilizar y queríamos agregarlas a Los Brujos. Nos propusieron hacer un show en la Usina del Arte, que es un lugar maravilloso, y eso nos forzó, y facilitó también, para profundizar mucho más sobre esa idea, que es una cara más de Los Brujos, otra faceta. A nosotros nos gusta trabajar, estar en la sala, tocar, que nos propongan algo nos despierta, sobre todo si era algo que nos estaba interesando. Fue una experiencia buenísima. El primer show en vivo lo grabamos en vivo y fue alucinante.
Al final encontramos que tenemos otra faceta para hacerla en lugares que proponen otra cosa, son Los Brujos, y a su vez no es algo convencional. Es un show para ver sentado, para abrir los ojos y los oídos, que quizás en los shows comunes se da algo más sanguíneo. Esa inquietud hace que siempre que haya una ventana abierta vamos a mirar, y si nos gusta nos vamos a mandar.

 

 

N: ¿Cómo piensan hoy la propuesta arriba del escenario?

L.B: Nosotros sabemos que son Los Brujos, dentro de ese universo que nosotros conocemos y manejamos, puede pasar cualquier cosa. En Brujotecnia la propuesta acota un poco más la performance del grupo, pero después somos eléctricos. Yo espero para romper todo en un show.
Se van tirando ideas, se van concretando cosas nuevas, nos gusta variar. Trabajamos el vestuario, dejamos que la sala también sea un lugar para proponer cosas. Nos gusta tocar temas nuevos, seguimos pensando en agregar temas que no venimos tocando y tarde o temprano los vamos a hacer.
Luego de tocar tanto tiempo, la comunicación se simplifica y organiza, es más simple, estamos más seguros. Igual siempre todo es un aprendizaje, los shows en vivo son la mejor escuela, y nosotros somos un grupo de vivos, siempre fuimos recordados por eso, esa es nuestra razón de ser. Capaz en los 90’ cambiábamos show a show también, pero en Pong! Hay una imagen, la mantenemos. Varia, pero dentro de 5 propuestas con la misma idea, y nos quedamos con eso, el resto se desarrolla por otro lado. Ahora trabajamos más la música y mantenemos esos 5 vestuarios.

 

N: ¿Escuchan música nueva o son más de los clásicos?

L.B: Me gusta variar, soy de poner la música que me gusta, pero estoy abierto a escuchar cosas nuevas. Hay movidas acá y afuera que hacen cosas buenas, pero son épocas. Me dejo llevar a veces por lo que propone YouTube, o incluso redescubrir cosas viejas, bandas viejas que nunca habíamos escuchado. Pero somos enamorados de los clásicos que nos gustan, siempre vas a ese lugar, y a lo nuevo uno siempre le pide que lo sorprenda. En el Roxy vamos a tocar con unos chicos nuevos, Las Cosas que Pasan, una muy buena banda.

 

 

Por: Nehuen Gusmerotti.

Edición y aporte de ideas: Susana Isabel.

Fotos: Ezequiel Molina para Resistiendo con Ideas.

©Derechos Reservados de Autor.


 

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