El Sábado 5 de Octubre se celebró en el Teatro Gran Rex el encuentro cuya premisa es conmemorar a los artistas pioneros del Rock latinoamericano. Ya sea mediante un tributo llevado a cabo por colegas músicos, o bien por ellos mismos con una breve interpretación de las canciones que forman parte del inconsciente colectivo en la cultura nacional; la noche en el Rex estuvo iluminada por las estrellas más grandes que parió nuestro Rock and Roll.

La segunda edición del festival organizado por Miguel Grinberg convocó un público que promediaba los 50 años. Aunque entre los nostálgicos que con las canciones venían a revivir la esencia de sus años de juventud, también podía verse una parcialidad más jóven, que tal vez habiendo sido influenciada por las historias de los mayores, ocuparon una butaca del teatro a la espera del show.

Cada artista tenía no más que unos pocos minutos en escena para volcar lo mejor de su repertorio. Y entre los clásicos infaltables también hubo lugar para prolíficas versiones que honraban la memoria de los padres y madres de nuestra música que ya no están.

Entre los shows más destacables es imposible pasar por alto la impecable actuación de Daniela Herrero interpretando junto a un octeto de cuerdas (dirigido por Julián Hermida) “Cinema Verité” de Serú Girán y “Dos Murciélagos” del flaco Spinetta. Seguido de ella María Rosa Yorio tuvo su lugar junto a la orquesta para ejecutar “Mariel” y “Barro tal vez”, otra vez homenajeando a Charly y al gran Luis Alberto respectivamente.

La noche también dió lugar para las sorpresas. La más grande de todas fue sin dudas la participación inesperada de León Gieco, quien asistió al festival para conmemorar la trayectoria de su gran amigo y compañero de carrera Victor Heredia. Y bueno, ya arriba del escenario los dos, nadie hubiera permitido que se vayan sin cantar juntos. Fue entonces que deleitaron León y Victor a los presentes con dos versiones a dúo: “La colina de la vida” y “Sobreviviendo” para despertar la primera gran ovación de la noche.

El sonido para cada participación era armado y desarmado en el momento. De un dúo acústico a una banda de Rock. Sin bajar el telón, sin tapujos. El show nunca se detuvo.

Cabe destacar en esta vorágine las actuaciones de Oveja Negra, Hector Starc, Bocon Frascino y La Cofradía de la Flor Solar de Kubero Diaz.

En este gigantesco ir y venir de músicos, los desperfectos en el sonido no se hicieron esperar, pero las sonrisas y los chistes que bajaban del escenario hacían que todo se torne mas saludable y ameno para un público que palpitó cerca de 7 horas de música ininterrumpida.

Otra actuación destacable fue la de Memphis la Blusera tocando las canciones más importantes de su repertorio. “Moscato, pizza y faina” y “Blues de las 6:30” sacaron al público del letargo en el que estaba sumergido.

Para el final una nueva sorpresa. Totalmente inesperado por todos. La cantante Patricia Sosa parecía haberse hecho presente en el recinto sólo para recibir el premio a su trayectoria al frente de La Torre. Con unas breves palabras entre las que destacó la importancia de que las mujeres sean reconocidas dentro del Rock, la front woman se despide del público. Entonces se oye la voz de uno de los asistentes de sonido: “Patricia!” Grita y atraviesa todo el escenario con un micrófono en su mano. Luego de unos minutos suena la poderosa guitarra introductoria de “Sólo quiero rock and roll” de La Torre y ahora sí Sosa sale al escenario con un gran despliegue de energía para demostrar que bien merecido tuvo su reconocimiento en la velada.

Los aún presentes agradecen con aplausos pero uno no puede evitar reconocer que para el final del encuentro son muchas menos las butacas que continúan ocupadas.
Entonces sale El Reloj para cerrar con broche de oro el Festival Mariposas de Madera. A la virtuosa banda de Hard Rock liderada por Eduardo Frezza y Osvaldo Zabala se le suma la participación del guitarrista Gady Pampillon, quien emocionado, reconoce haber sido un gran fanático de El Reloj y hace brillar su Telecaster amalgamándose con el poderoso sonido que sale de los dedos del negro Zabala. Juntos interpretan “Blues del atardecer” y “Alguien más en quien confiar”.

El público que aguantó hasta el final está enormemente satisfecho. Han recibido una enorme dosis de Rock and Roll. Restan las presentaciones de Gady Pampillon junto a Rinaldo Rafanelli y el bonus track a cargo de Raúl Fernandez. Pero en definitiva ya todos sabemos que no habrá más sorpresas.

Así concluyó este maravilloso proyecto de Miguel Grinberg. Mientras los amantes de nuestro célebre Rock Nacional esperamos ansiosos que haya una tercera parte para el Mariposas de Madera.

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Por: Fede Gallello.

Fotos: Claudia Moreira/Anartista

©Derechos Reservados de Autor.


 

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