«Soy un hombre que quiere andar, sin pedir permiso para ir a llorar.» Así reza la última estrofa de «Instituciones» de Sui Generis. La libertad dentro de la opresión.

«La música expresa aquello que no puede decirse con palabras pero no puede permanecer en silencio» dijo Victor Hugo, y vaya si aplica a esta canción y a la historia de nuestros músicos.

La vía de comunicación de lo intangible, el viaje infinito en las melodías. Así viajaba el Gitano Herrera a sus 10 años escuchando «Adiós», uno de los discos que lo marcaría para siempre.

Hoy el Gitano se suma a esta sección, la que ya está siendo un clásico, y nos cuenta un poco de su historia.


HRSR: ¿Cuándo y cómo fue tu primer contacto con la música o el arte? ¿Qué sensaciones guardás de aquél momento?

G.H: Mi primer contacto con la música fue a los 10 u 11 años, cuando un compañero mío del colegio tenía una batería. Empecé a tocar un poco y me encantó.

En ese mismo momento alguien me hizo llegar Adiós Sui Generis y Machine Head de Deep Purple, dos discos completamente distintos.

En «Adiós» de Sui Generis me mató que había un solo de batería que era la entrada de una canción de Rodolfo García, y estaba todo el día escuchando eso. Después obviamente cuando escuché Deep Purple ese rock and roll me partió la cabeza.

Antes quería ser baterista, pero cuando escuché Highway Star de Deep Purple decidí que quería ser guitarrista.

HRSR: ¿Cuándo y cómo viste reflejado en concreto tu primer sueño con la música?

G.H: Yo vi que se iban concretando las cosas musicalmente para mí cuando lo conocí a Javier. Yo ya venía dando vueltas y conociendo gente por los barcitos: el Stud Free Pub, La Esquina del Sol.

Cuando lo conocí a Javier él me dijo que en ese momento estaba con Frappé, pero que si en algún momento ya no estaba le encantaría que hagamos algo juntos.

Dicho y hecho dejó Frappé y armamos Los Guarros. Ahí fue el momento donde me di cuenta de que se me estaba dando la cosa.

HRSR: ¿Qué conservas de aquella experiencia?

G.H: Lo que conservo es ese sentimiento de concretar algo, de tener un sueño y darme cuenta de que se estaba empezando a hacer realidad.

Pasé de estar solo en mi casa tocando la guitarra y dando vueltas por los bares a de repente estar con Javier Calamaro, escribiendo canciones en su casa. Ahí se puso mucho más seria la cosa para mi.

HRSR: ¿Cuándo sentiste que la música marcó tu vida, la cambió o te salvó?

G.H: No puedo decir que la música me salvó la vida porque no había mucho que salvar, tenía 10 años, pero definitivamente me marcó.

Esos primeros dos discos -Machine Head y Adiós Sui Generis- me abrieron el mundo; fue una experiencia completamente a otro nivel que me llevó a darme cuenta para qué estoy acá.

Yo puedo no tener nada en esta vida, pero si no tengo una guitarra no puedo vivir.

HRSR: Tres canciones que marcan momentos importantes de tu vida.

G.H: Pequeñas Delicias de la Vida Conyugal, que era esa que tenía la entrada de batería y para mí en ese momento fue como algo de otro planeta.

Definitivamente Highway Star, que fue la que me hizo guitarrista.

Y otra que me rompió la cabeza cuando la escuché por primera vez fue Black Dog de Led Zeppelin; no lo podía entender, me mató.

HRSR: A quienes recordás que ya no están, que te hayan dejado una enseñanza en este camino. Y a quienes que sí están querés homenajear en este momento.

G.H: Hay muchos que no están que recuerdo con mucho cariño y también hay muchos que sí están y me encantaría homenajear, pero hoy por hoy, en el momento en el que estoy personalmente, los dos a los que me gustaría homenajear son los que no están.

Uno es El Carpo, Norberto Napolitano y el otro es Tom Petty, que últimamente me está matando, sobre todo porque vivo a 40 minutos de la casa donde vivía y donde arrancó todo para él.

HRSR: ¿Dónde están tus sueños hoy? ¿Hacia dónde viajan?

G.H: Mis sueños hoy están en el pueblo de Dunnellon, en Florida, donde ahora tengo una casa, un lugar frente a un lago, con una mujer maravillosa y con muchos proyectos.

Emprendí mi nuevo proyecto de diseñar guitarras y por supuesto la música que nunca para. Los Guarros, hasta donde lleguen y todos mis proyectos de allá que siguen y siguen.

 

Por: Susana Galarza.

Agradecemos a Diego Perri por la gestión de la presente nota.

 

Podés ver a Los Guarros despidiendo el año en Lucille este 23 de Diciembre. Toda la información en nuestra agenda:

https://agendaynoticiashagamosruidosomosrock.wordpress.com/2022/12/22/los-guarros-y-su-despedida-del-2022-en-lucille/

 


 

Un comentario sobre “Cómo la música marcó mi vida: Gitano Herrera

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